Ambroz no se explica solo por su geografía ni por sus campos de la Vega. Su historia también está escrita en nombres propios, en linajes que marcaron la tierra y en una memoria colectiva que ha llegado hasta nuestros días. Entre ellos, destaca el de los Marqueses de las Torres de Orán, una familia que durante más de un siglo estuvo profundamente ligada a la vida económica, social y simbólica del pueblo.
Desde la adquisición de extensas tierras agrícolas en el siglo XIX hasta la creación de espacios que articularon la vida comunitaria, como la antigua ermita de Nuestra Señora de los Remedios, el paso de los marqueses dejó una huella profunda en Ambroz. Este artículo recorre esa relación desde el propio pueblo: desde la tierra trabajada, los edificios heredados y los recuerdos que aún perviven entre generaciones.