Los presupuestos municipales no son solo una tabla de ingresos y gastos. Son, sobre todo, una declaración de prioridades. Y en el caso de Vegas del Genil, el análisis de las cuentas de 2026 deja una conclusión preocupante: se reduce el peso de lo público, se inflan previsiones de ingresos y se recorta en servicios que afectan directamente a los vecinos.

Un presupuesto cuestionado por la Intervención Municipal y el Ministerio de Hacienda
El primer dato relevante es que estas cuentas no parten precisamente de una situación normal. Según se expuso en el Pleno, el Ministerio de Hacienda ya rechazó anteriormente este presupuesto porque las previsiones de ingresos no se ajustaban a la recaudación real y porque no existía crédito suficiente para afrontar el gasto de personal. Además, Hacienda obligó al Ayuntamiento a corregir las cifras y presentar un presupuesto ajustado a la realidad.
Sin embargo, el propio informe de Intervención municipal vuelve a advertir que esas correcciones no se han realizado y que las previsiones iniciales de ingresos de varios capítulos continúan sin ajustarse a lo exigido. El documento señala expresamente que las estimaciones se apoyan en cálculos no acreditados técnicamente y que algunas partidas se sitúan por encima de la recaudación real de ejercicios anteriores.
Esto significa que el presupuesto vuelve a construirse sobre ingresos inciertos y sin respaldo suficiente, lo que compromete su estabilidad y obliga, si no se cumplen esas previsiones, a realizar ajustes posteriores, recortes o modificaciones durante el ejercicio.
¿Por qué el Ayuntamiento casi triplica la previsión de ingresos por multas de tráfico?

Es revelador que el Ayuntamiento, que el año pasado ingresó 15.165 euros por multas de tráfico, ya prevea ingresar 40.000 euros en 2026. Es decir, casi el triple. Este dato llama especialmente la atención porque no se explica qué ha cambiado para justificar ese incremento. No sabemos si antes no se multaba y ahora se va a empezar a hacerlo con más intensidad, o si ya se multaba y ahora se prevé sancionar todavía más. En cualquier caso, la pregunta es inevitable: ¿se está contando con multar más a los vecinos para cuadrar el presupuesto? Si la previsión de ingresos depende de aumentar las sanciones, el presupuesto deja de basarse en la gestión y pasa a apoyarse en castigar más al ciudadano. Y eso es un dato que, como mínimo, debería explicarse con claridad.
La misma situación se repite en la partida de expedición de documentos. En 2025 el Ayuntamiento recaudó 639 euros, y sin embargo para 2026 se prevén 10.000 euros. El salto es enorme y no se acompaña de ninguna explicación. ¿Qué ha cambiado para pasar de 639 euros a 10.000? ¿Se van a cobrar más certificados? ¿Se van a crear nuevas tasas? ¿Se va a incrementar el coste de los trámites administrativos? Cuando un presupuesto multiplica por más de quince una previsión de ingresos sin justificar el motivo, surgen dudas razonables. Porque si se pretende ingresar esa cantidad, solo hay dos opciones: o se va a cobrar más por los documentos, o se espera que los vecinos paguen más por trámites que hasta ahora apenas generaban ingresos. Y eso, de nuevo, convierte el presupuesto en una previsión basada en aumentar la presión económica sobre los ciudadanos.
La Interventora Municipal advierte que no se han consignado todas las plazas de funcionarios en plantilla.
Otro aspecto especialmente relevante del informe de intervención es que no se ha consignado presupuesto suficiente para financiar todas las plazas incluidas en la plantilla municipal. Es decir, el Ayuntamiento reconoce la existencia de determinadas plazas, pero no reserva el dinero necesario para cubrir su coste real.
Esto tiene una consecuencia clara: las cuentas cuadran ahora porque no se incluye todo el gasto de personal que realmente corresponde. Sin embargo, cuando esas plazas se cubran o se ejecuten, el gasto aumentará y el presupuesto se quedará corto.
En otras palabras, se está reduciendo artificialmente el capítulo de personal para que el presupuesto parezca equilibrado, pero el coste real aparecerá más adelante. Y cuando eso ocurra, habrá que hacer modificaciones presupuestarias, recortar en otras partidas o incrementar el gasto previsto.
Este tipo de ajustes no resuelve el problema, solo lo traslada al futuro. Las cuentas pueden cuadrar sobre el papel este año, pero el presupuesto ya nace con un déficit potencial cuando la plantilla municipal se ejecute completamente.
Las privatizaciones triplican el gasto y reducen los servicios a la ciudadanía.
Otro de los datos más relevantes del presupuesto es el impacto económico de las privatizaciones. La externalización de servicios como la limpieza viaria, la limpieza de edificios municipales, la jardinería o el servicio de ayuda a domicilio va a suponer casi triplicar el coste de los servicios que antes se prestaban directamente desde el Ayuntamiento.
Es decir, se va a pagar mucho más dinero por hacer prácticamente lo mismo. Y cuando el gasto aumenta de esa manera, el presupuesto solo puede ajustarse recortando en otras partidas. Esto ya se refleja en las cuentas de este año, donde, a pesar de que las privatizaciones comienzan con el ejercicio ya iniciado y solo se ejecutarán parcialmente, el impacto económico es inmediato.
Las consecuencias ya se notan: reducción en mantenimiento, menos inversión en servicios básicos, recortes en deporte, cultura, juventud o limpieza, y eliminación de servicios sociales como la psicóloga del Centro de la Mujer. El presupuesto empieza a absorber el coste de las privatizaciones disminuyendo la inversión directa en el pueblo.
El resultado es claro: más gasto estructural, menos servicios municipales y menos capacidad del Ayuntamiento para atender a los vecinos.
El precio que tenemos que pagar los vecinos por privatizar
Ese cambio de modelo no se queda en una idea abstracta. Se traduce en recortes muy concretos que afectan al día a día del municipio.
Eliminan la psicóloga del Centro de la Mujer. Se suprime una partida de unos 50.000 euros destinada a atención psicológica para personas vulnerables, incluidas mujeres víctimas de violencia de género.
Recortan en infraestructuras del agua. El presupuesto reduce en 7.000 euros la mejora de infraestructuras del agua, una decisión especialmente delicada en un municipio donde el problema del agua ha sido motivo de queja vecinal.
Recortan en deporte. Hay 45.000 euros menos en actividades deportivas y material deportivo.
Recortan en cultura. Se reducen 39.000 euros en actividades culturales.
Recortan en jardinería. La partida baja en 3.000 euros.
Recortan en juventud. El presupuesto destina 6.000 euros menos a programas juveniles.
Recortan en atención al consumidor. La oficina de consumo pierde 4.000 euros.
Recortan en limpieza y residuos. Hay 60.000 euros menos en recogida de residuos sólidos, en un momento en el que el estado de limpieza del municipio es ya motivo de malestar vecinal.
El mismo análisis añade también recortes en comercio local y en ayudas a material escolar, lo que refuerza la idea de que el ajuste cae sobre servicios, familias y vida cotidiana.
El contraste político: recortes para el pueblo, subida de sueldo para el gobierno
Mientras se recorta en servicios, el equipo de gobierno vuelve a subirse el sueldo. En el presupuesto de este 2026 el incremento salarial del gobierno municipal será del 2,33 %, y se trata de la tercera subida consecutiva del mandato, que nos costará a los vecinos casi 8000 euros
Ese contraste resulta especialmente llamativo porque coincide con un discurso oficial basado en la falta de recursos para determinadas necesidades sociales y de personal. Es decir, mientras se alega que no hay dinero para determinadas prioridades del municipio, sí lo hay para elevar las retribuciones políticas.

Bienestar animal: más de 20.000 euros recaudados en 2025, solo 1.000 gastados en su finalidad
Uno de los ejemplos más llamativos es el de Bienestar Animal. Según los datos expuestos, el Ayuntamiento recaudó 20.760 euros por este concepto en 2025. Sin embargo, el gasto real destinado a bienestar animal fue de solo 1.000 euros. El resto del dinero se habría empleado en otros fines, entre ellos fiestas.
La consecuencia práctica es visible: colonias felinas con carencias, voluntarios desbordados y parques caninos en mal estado. La pregunta que nos hacemos los vecinos es sin este año si lo van a destinar en Bienestar Animal o lo van a volver a traspasar a otra partida, como la de fiestas, a final de año.
Un presupuesto cuestionado y con plazo para alegar

En conjunto, el presupuesto municipal para 2026 se apoya en previsiones de ingresos cuestionadas por el informe de intervención, incrementa el gasto derivado de las privatizaciones, no consigna adecuadamente todas las plazas de la plantilla municipal y reduce partidas destinadas a servicios básicos. Todo ello configura unas cuentas que cuadran sobre el papel, pero que trasladan parte del problema al futuro y obligan a recortar en mantenimiento, servicios y atención directa a los vecinos.
La aprobación inicial del Presupuesto se publicó el 20 de marzo de 2026, por lo que el plazo de 15 días hábiles para presentar alegaciones comenzó el 21 de marzo
Podéis ver los presupuestos del Ayuntamiento de Vegas del genil para 2026 en la Sede Electrónica, en el portal de transparencia, en este enlace:





